Crecer….
Mañana, ese día, nos llega a muchos. Dejamos atrás las irresponsabilidades, algunos sueños, fantasías, travesuras, tristezas y alegrías para comenzar a vivir una nueva época.
¡Ay, cómo duele crecer! Habemos personas que trabajamos incansablemente para poder lograr nuestros sueños, nacemos con una inocencia que se va perdiendo con el paso del tiempo y las experiencias. A veces es muy difícil caer y tratar andar de nuevo, supongo que es más sencillo salir de algunas complicaciones, pero cuando a uno le rompen el corazón sí que es difícil.
La vida, algunas veces nos pone grandes desafíos, en los que a veces de sufre mucho, pero el tiempo y el esfuerzo traen sus recompensas.
Es difícil creer que el tiempo pasa tan rápido y que posiblemente estamos en un sitio completamente distinto a lo planeado, pero seguramente mucho mejor. Y cuesta mucho trabajo entender que en la vida absolutamente nada es seguro más que la muerte. Ni el trabajo, ni el éxito, ni el amor, ni la amistad, nada puede asegurarse.
La gente, se da cuenta con actitudes la calidad de persona que somos y eso es necesario valorarlo. Los años nos van marcando, no solo el rostro sino también la mente y el corazón. Hoy, no tengo la menor idea de lo que sucederá mañana o en un mes o el próximo año. De lo que estoy segura es quien soy hoy.
La gratitud, la disciplina, la perseverancia, la honestidad y la confianza son elementos que me conforman como mujer, como amiga, como colaboradora y como profesionista, sin embargo también tengo y tenemos nuestro lado débil
Pasar a una nueva etapa de la vida donde la visión a futuro resulta una necesidad y ser mucho más perseverante también, sí que da no sé qué, asusta saber que ya no soy una niña, ni mucho menos una adolescente.
Ahora sí ha comenzado la vida.
19, ene | sin comentarios gisela_san_juan compártelo
Esperar...¿qué?
Algunas veces, la vida pone pruebas muy difíciles...las de corazón, parece que son más complicadas que ninguna. Hay gente que vive de amor que muere por amor.
¿Cómo carajo, se puede ir nuevamente por el carril de la vida sin desviarse a las locuras de amor, qué es mejor, qué le da más vida a uno?
Cuando hay dudas y aún sigue existiendo nerviosismo de sólo pensar en escuchar al otro, cuando aún tenemos sueños, no es capricho.
Aunque, seguramente no son muy buenas las separaciones y el silencio, así cada uno piensa y siente. En este tiempo habrá tormentas y habrá sol. Lo que siempre estará es la seguridad por parte de los dos que aún hay amor, desde antes de conocerse ya estaba marcado su destino, sólo hay que esperar que los dos descubran para qué fueron hechos, cosa que no es ni será nada sencillo. Paciencia y fe será el mayor reto para ambos, pero ¿por cuánto tiempo lo tendrán?
19, ago | 1 comentario gisela_san_juan compártelo Tags: amor
La relación menos seria (Parte 2)
Y …después de ese beso inesperado, no pude pensar en nada más que imaginarme cómo podría ser nuestra relación. Al día siguiente nos vimos y él con su sinceridad y firmeza que siempre lo ha caracterizado me dijo que no quería nada serio.
¿Qué es nada serio? Una relación no seria es como un noviazgo a escondidas o una relación donde puede haber otras personas, es una relación en donde no se involucran sentimientos?
¿Cómo no involucrar sentimientos en una relación, cuando se cree en el amor?
Y así fue un año, una relación no seria, que se fue fortaleciendo cada día, con palabras, con cariño y respeto. Sin embargo llegó el horroroso día en el que ninguno de los dos se sentía a gusto en una relación no seria. Alguno de los dos tenía que convertirla en una relación verdadera. Ninguno de los dos nos animamos. Durante el año de relación no existió ninguna palabra en la que el amor saliera a flote. Y para qué, si descubrimos que nada de eso era necesario. Para qué decir te quiero, si a diario, con un mensaje o con una mirada estuvo el cariño.
Al final terminamos por cortar esta relación no seria, la que al final y sin hacer menciones precisas fue una relación muy seria. Donde la palabra “Te quiero” apareció al final y hasta la fecha lo sentimos, no vemos y recordamos con cariño, nada más que eso.
Sólo me quedo con una pregunta: ¿Tenemos que escuchar las cosas para sentirlas? o ¿simplemente sentir y actuar?
19, jun | 1 comentario gisela_san_juan compártelo
La relación menos seria (Parte 1)
Entré a la sala y ya había dos chicas, muy amables y así fueron llegando lo demás integrantes de la clase. Cuándo entró él, mis ojos se quedaron inmóviles. Realmente creo que me le quedé viendo como jamás había mirado a un chico. Hasta hoy pienso que no se dio cuenta, pero cuando me besó la mejilla, me dejó temblando.
Risueño, delgado, rapado, con anteojos, inteligente y con buen sentido del humor, así es él.
La primera salida en grupo, fue genial, pero más fue verlo a él reír y conversar. Al mes me puse de acuerdo con él y con otro compañero para cenar en mi departamento, sin embargo el que asistió, fue ese gran chico. De las 9 de la noche hasta las 4 de la madrugada charlamos de política argentina y mexicana, de mi historia de por qué estaba estudiando en Buenos Aires, entre otros temas. Sólo fue conversación de amigos.
Y así ¡Pasaron cerca de 2 meses! Jueves viernes y sábado por la mañana nos veíamos en clase y por las noches del sábado siempre, siempre nos veíamos para cenar y charlar. Uno de esos sábados , luego de nuestras maratónicas charlas bajé a abrirle la puerta del lindo edificio y al despedirlo, él me preguntó si me podía abrazar. En ese momento me quedaba claro que sólo quería una amistad. Después de ese fuerte abrazo, sin permiso me besó.
28, may | 1 comentario gisela_san_juan compártelo
Mi primera vez (Parte 2) ¡¡Caos!!
El calor comenzó a ser insoportable en el taxi sin aire acondicionado, más el tráfico infernal, decidí por pedirle al conductor que me regresará al sur. Ya había decidido, ir a comer sola comida italiana y esperar ver a un amigo por la noche. Sin embargo, el conductor me dijo que me llevaría que no me preocupara. ¡Carajo, lo que me preocupada era el tiempo! Hacer 2 horas de camino y estar 3 como que no tenía mucho caso, pero terminé aceptando. Nos perdimos en el norte de la ciudad, hasta que encontramos un sitio de taxis y nos indicaron que la calle y la colonia estaba siguiendo el camino hasta arriba.
Literal, estaba hasta casa de la chingada. Le pagué al taxista $150 pesos, me baje, entre a la casa y cuando recordé, ¡mis gafas de sol las había olvidado en el taxi! En la fiesta había muy poca gente, ya era tarde y menos mal que fui y también entendí por qué muchos no llegaron. La pasé bien, me divertí mucho. Durante el festejo, mi amigo o más bien dicho mi cita comenzó a comunicarse conmigo por mensaje para acordar la hora y el lugar.
A las 19:00 me fui de la fiesta en otro taxi, $200. Vi la hora y sabía que me daría tiempo para cambiarme, refrescarme e ir a mi cita. Metí la mano al bolso para sacar las llaves y hasta hoy no tengo certeza de dónde quedaron. ¡Perdí las llaves de mi departamento! Llame a mis padres para decirles que pasaría la noche en su casa y me fui a la cita.
Ya en el lugar de mi cita no podía creer todo lo que me había sucedido en el día. Me sentí tan rara caminando en las calles mojadas de Coyoacán, con zapatos altos, cansada, con un poco de frío, sin las llaves de mi departamento, prácticamente sin nada, prácticamente vacía.
Me fui al baño de un Sanborns para cambiarme los zapatos, por fortuna llevé otro par mucho más cómodos y me arreglé un poco porque mi cara sólo mostraba cansancio y confusión.
La cita ¡Vaya cita! Primero nos recibimos con un fuerte abrazo, luego seguimos con una caminata por el bello centro de Coyoacán y terminamos en una cantina, primero tomando una cerveza y luego lo que nunca había probado, mezcal. No puedo negar que existe cierta atracción entre ambos, la conversación fue magnífica aunque creo que esto sólo será una linda amistad. Al día siguiente con dos cervezas, dos mezcales encima, $350 pesos de taxi, sin gafas de sol, $350 para pagarle a un cerrajero, lo que siempre conservo es mi perseverancia y mi locura. Ya veré que más sigue con esto amigo. No cabe duda que cuando vivimos algo profundo no tan fácil se puede olvidar o ¿qué tan dispuestos estamos a olvidar y comenzar de nuevo?
27, may | 1 comentario gisela_san_juan compártelo





